domingo, 11 de diciembre de 2016

Explicaciones

Recientemente me corté el cabello. Ahora parezco mayor, más madura, aunque dudo que por ello se me trate como tal. 
Con este corte, viajo tres años atrás en el tiempo, hacia un verano cálido en el que lo único que me preocupaba era lo que haría al día siguiente y mis expectativas de futuro se reducían a sacar el sobresaliente para conseguir una buena media en Bachillerato y con ello poder acceder a mi carrera soñada. 
En aquella época era plenamente feliz, no tenía que fingir sonrisas delante de nadie ni aplacar la soledad con juegos, libros o redes sociales. Aquella fue una buena época, y el pensar que fue hace sólo tres años me destroza el corazón.
Desde entonces, todo fue cambiando de forma drástica. 
Tuve la oportunidad de enamorarme y de ser feliz, del mismo modo que tuve la oportunidad de hacerme un hueco en un mundillo de creciente fama pero de escasa productividad. También logré mi ansiado sueño, la Medicina, mientras que los ratos libres los empleaba en nadar, salir con los que se hacían llamar ``mis amigos´´ y estar con mi familia.
Pasados los tres años, de todo aquello sólo me queda el recuerdo.
También es cierto que mis preocupaciones no son las de entonces; mientras que antes perseguía el sobresaliente, ahora aspiro al verdadero aprendizaje para poder sanar cuerpos, vidas y almas. La amistad ha pasado a ocupar esa porción en mi telencéfalo que se reduce a lo meramente fantástico, pues nadie mostrará interés en ti si no es para conseguir algo a cambio, y eso no es amistad. Nadar es algo que reservo para el verano, ya que durante el otoño y el invierno lo único que se nos permite es estudiar y vivir por y para la Universidad. El amor... no existe. Nuevamente me reitero en que si se interesan en ti es por conseguir un objetivo, y en este caso, en una auténtica relación, no aspiro a eso. Y es debido a que esta actitud se ha extendido mundialmente por lo que no me equivoco en afirmar que no existe, y el simple hecho de leer o teclear esa palabra me produce peritonitis.
Se vende lo que se gasta, y sólo se gasta carne. Nada de valores, inquietudes o cultura.
Cortarme la melena significa querer volver al pasado donde yo podía vivir en vez de subsistir. Donde no se nos presionaba por ser el mejor profesional de la sanidad ni donde a miembros de tu familia no les inquietaba el hecho de estar soltera.
Tres años son suficientes para acumular malas experiencias.
Tres años son suficientes para darse cuenta de que las personas que valen la pena en la vida sólo pasan una vez.
Tres años son suficientes para acumular odio y convertir a una persona sonriente en un ente diminuto y triste, que sólo sabe controlar un cuerpo de aspecto defensivo y entrecejo contraído para así protegerse.
Sólo me queda mi novel literatura para poder liberar adrenalina o lágrimas, según el momento. Gracias al cielo que aquí soy libre.
Ahora miro al pasado con añoranza. Qué idiota fui al dejarme llevar durante 2º de Bachillerato y caer en aquella desdichada situación, pues ahora me arrepiento.
Enfoco el futuro con miedo y desconfianza, aunque no por ello sin ánimos ni ganas. Lo que sé seguro que en él no hallaré será lo que dejé atrás hace tres años.
Pero, en fin, ¿qué más dará?

¿Por qué pedir perdón por el monstruo en el que me he convertido, si las personas que lo provocaron no lo piden?
- George RR Martin; Juego de Tronos.

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